La lavadora es uno de los electrodomésticos que más carga de trabajo soporta en el hogar. La buena noticia es que el 80% de las fallas comunes se pueden prevenir con cuidados muy básicos. Sigue estos 4 pasos sencillos.
1. No la sobrecargues
Sabemos que quieres acabar rápido, pero llenar la tina hasta el tope desbalancea el tambor y fuerza el motor. Una regla simple: deja siempre espacio suficiente para que una mano extendida quepa libremente en la parte superior del tambor.
2. Usa la cantidad correcta de jabón
Más jabón no significa más limpio. El exceso de espuma puede dañar los sensores electrónicos moderna y crear residuos pegajosos que generan moho. Usa detergentes HE (Alta Eficiencia) si tu modelo lo requiere y respeta las líneas de llenado.
3. Deja la puerta abierta
Después de cada ciclo, deja la puerta o tapa abierta al menos una hora. Esto permite que la humedad se evapore y previene ese desagradable olor a humedad que luego se impregna en tu ropa, además de evitar la formación de hongos en el empaque.
4. Limpia los filtros regularmente
Muchas personas no saben que su lavadora tiene filtros. Revisa el filtro de la bomba de drenaje (usualmente al frente abajo) y los filtros de las mangueras de entrada de agua cada 6 meses para asegurar un flujo correcto.
¿Tu lavadora ya hace ruidos extraños?
No dejes que un pequeño ruido se convierta en una reparación mayor. Agenda un mantenimiento preventivo hoy mismo y extiende la vida de tu inversión.
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