
Muchas empresas comienzan a publicar en redes sociales con buenas intenciones, pero con el tiempo la constancia se pierde o la actividad se detiene por completo.
Los desafíos más comunes incluyen:
• No saber qué publicar
• Falta de tiempo
• Branding inconsistente
• Bajo nivel de interacción
• Falta de una estrategia clara
